miércoles, 4 de julio de 2012

¿Cómo te llamas? Reflexión personal.

Hoy, mi compañero de estudios me ha vuelto a preguntar mi nombre. Nos conocemos desde hace más de una semana, pero todavía no lo ha memorizado. Puede que ya sí, quién sabe qué secretos ocultan las capas de la mente humana, tan insondable como un retrete después de una fiesta del chocolate.

Tengo que reconocer su espontaneidad y confianza para seguir preguntándome mi nombre, porque con seguridad, cualquier otra persona no lo haría por la vergüenza de qué pueda pensar yo. Eso está bien, porque si en un momento dado no recuerda mi nombre por no habérmelo preguntado las veces suficientes, entonces sí que sería algo de lo que arrepentirse, ¿no?

Pero oye, cuando no sabemos algo, hay que preguntarlo, porque como decía alguien que conocí hace tiempo, "más vale ser tonto 20 segundos, que toda la vida". Qué razón tenía el hombre, ojalá más gente siguiese ese consejo, así habría menos tontos en el mundo (y no lo digo por mi compañero).

A mí me hace gracia que me pregunte mi nombre. Ya sé que eso no denota ningún interés especial porque a fin de cuentas, está a mi lado y de alguna forma tendrá que llamarme, digo yo, no va a estar todo el curso usando el "oye, tú".


Espero que esta aparentemente inocente reflexión os haga pensar a vosotros/as también, lectores ávidos de textos interesantes. Mañana actualizo con más dibujos, y puede que alguna que otra sorpresa... ¡Chao!

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